domingo, 11 de septiembre de 2011

CONCENTRACION EL 14 DE SEPTIEMBRE

Concentración el 14 de septiembre  a las 18.30. ¡Acude en defensa de la enseñanza pública!
MIÉRCOLES 14 SEPTIEMBRE 18.30 HRS. NEPTUNO-SEVILLA

La comunidad educativa (madres, padres, alumnos y profesores) así como la ciudadanía en general nos manifestamos para decir con rotundidad NO A LOS RECORTES EN EDUCACIÓN Y NO A LOS DESPIDOS MASIVOS DE PROFESORADO. Con la Escuela Pública de Calidad y con el futuro de nuestros hijos y alumnos NO SE JUEGA.

VEN CON TUS ALUMNOS, AMIGOS, HIJOS, FAMILIA, COMPAÑEROS DE TRABAJO... LOS SERVICIOS PÚBLICOS Y NUESTROS DERECHOS FUNDAMENTALES SON COSA DE TODAS Y TODOS. No faltes.

MIÉRCOLES 14 SEPTIEMBRE 18.30 HRS. NEPTUNO-SEV

MANIFESTACION 18 DE SEPTIEMBRE POR LOS SERVICIOS PÚBLICOS.

Banqueros y políticos: “Sacad vuestras manos de los Servicios Públicos”.
Los servicios públicos de los países occidentales están en el punto de mira de los “mercados”, su objetivo: privatizar las partes rentables y transformar el resto en sistemas de beneficencia. Este proceso de deterioro y privatización no tiene colores políticos, está siendo realizado por y/o con la complacencia de todo tipo de partidos, y con el apoyo de organizaciones y sindicatos subvencionados.
NO a los topes constitucionales en el gasto público: se recortará 1 de cada 6€ de gasto social (alrededor de 70.000 mill. €/año, sobre un total de 425.000) hasta el 2020, lo que provocará un deterioro brutal de los servicios públicos y la caída en picado de los indicadores de bienestar social.

Fuera el negocio de nuestr@s Servicios Públicos: ni despidos, ni cierres de centros, ni recortes.

Que no te engañen con el pretexto de la crisis.

Manifestación 18 de septiembre, 19 horas, Cibeles-Sol

NO A LA PRIVATIZACION DE LA SANIDAD, LA EDUCACION y DEL RESTO DE LOS SERVICIOS PUBLICOS

NO A LOS RECORTES SOCIALES

 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

FIRMAS POR LA PUBLICA

Reto a favor de la Educación Pública

Recogida de firmas a favor de la Educación Pública y contra los brutales recortes que se están llevando a cabo. Participa:http://actuable.es/retos/defendiendo-educacinn-publica
No podemos quedarnos parados, debemos defender nuestros derechos más allá de la burocracia sindical y la pasividad inducida. Todo está por hacer, hagámoslo.Defendamos las decisiones de las asambleas e inciemos un proceso de movilizaciones de amplio calado. Frente al ERE encubierto de la Consejería, la acción directa de la Comunidad Educativa. Llamamos a todo el mundo a las acciones que se vayan decidiendo asambleariamente.
Sección de Enseñanza de Solidaridad Obrera.

SOY PROFESOR DE SECUNDARIA

Yo soy profesor de Secundaria, y además de la pública, y no siento decirlo. De hecho, estoy orgulloso. Por cierto, también lo estaría, y por las mismas razones, si fuera maestro de Primaria o de Infantil.  
Aunque los medios de comunicación digan que no trabajamos, “como todos los funcionarios”, aunque nuestra alegre consejera piense que, para lo que hacemos, podríamos realizarlo en cualquier tipo de estructura física u organizativa. Pese a que el neoliberalismo brutal en el poder haya cargado contra nuestra profesión, nuestras condiciones de trabajo y nuestros medios de vida. Pese a las privatizaciones, más o menos encubiertas, la acumulación por desposesión, la masificación de las aulas, la “indisciplina” de los chavales, la obsolescencia de las directrices pedagógicas de Ministerio y Consejerías.
Pese a todo ello: soy profesor de Secundaria, y estoy orgulloso.
Y les diré por qué:
Porque pese a todas las dudas y las dificultades, a todas las limitaciones, a la degradación en que las consejerías han hecho sumergirse a la escuela pública; pese a las tentativas de privatización; a los miles de despidos de estos dos últimos años (pues eso es, en definitiva, no volver a llamar a un interino); pese a todo ello: nosotros si hacemos un trabajo útil para la sociedad. Extendemos el conocimiento más allá de los cenáculos del poder y la riqueza (justo lo que no quieren ni el poder ni la riqueza), enseñamos y aprendemos en común con las generaciones más jóvenes, colaboramos en el desarrollo de las potencialidades y la creatividad de las personas que nos rodean. Ciertamente, no todas las “profesiones” sufragadas con el erario público pueden decir lo mismo (y no me estoy refiriendo a los funcionarios de carrera, precisamente).
Hay quien sólo miente y engaña para vivir, y vive mucho mejor que nosotros. Nosotros, compartimos el conocimiento pese a la sociedad de clases, pese a las diferencias de nacimiento y de riqueza, pese a la feroz oleada de desposesión del capitalismo.
Es difícil trabajar en las aulas. Y más si hay que hacerlo sin los medios ni la organización adecuada. Hay quien quiere convertir la enseñanza en un ámbito degradado y en decadencia para poder hacer negocio privado con los derechos ciudadanos. Hay quien quiere convertir las escuelas en simples aparcaderos de parados, en lugares sin identidad donde se hacinen las nuevas generaciones, convenientemente sometidas al asalto televisivo, al impacto de una cultura de consumo que sólo pretende embrutecerlas para que las diferencias de clase puedan volver a ser cada vez más diáfanas.
Pero nosotros y nosotras nos vamos a oponer a todo eso. No sólo porque tenemos todo el derecho a luchar contra la degradación de nuestras condiciones de vida como cualquier otro trabajador. Sino porque, además, nuestra labor se desarrolla en un ámbito esencial para la convivencia ciudadana, para la conformación de una sociedad realmente democrática donde el conocimiento sea compartido, y no el privilegio de unos pocos.
Por todo eso: soy profesor de Secundaria, y resulta que estoy orgulloso.
Y aún diré más: lo cierto es que soy profesor de Formación Profesional.
José Luis Carretero Miramar

RESEÑA DE "LA A EN LA PIZARRA"



            LA A EN LA PIZARRA: EL LARGO CAMINO DE LA PEDAGOGÍA LIBERTARIA.



            Este curso vamos a oír hablar mucho del mundo de la enseñanza. Las instrucciones adoptadas por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid este verano, y que van dar lugar al mayor conflicto entre el profesorado de la pública y su empleadora en las últimas décadas, son el resultado de un proceso previo de deterioro de la enseñanza y del ámbito de la escuela. Un proceso de degradación que no sólo viene referido a las condiciones de trabajo de los docentes o a la propia organización material del ámbito de las aulas, sino que también alcanza al núcleo esencial de la actividad educativa: la pedagogía.

            Porque la pedagogía de nuestro tiempo se encuentra en una enorme crisis, vacilante ante dos abismos simétricos: la promoción de la “facilidad y la plastilina”, como forma de huida, adaptada al mundo de la precariedad laboral y cultural generalizada, contra toda posibilidad de apertura al conocimiento crítico y humanístico de los alumnos; y el fomento de la pedagogía tradicional del “ordeno y mando”, rediviva ante las exageraciones y desmanes de la anterior. Son dos perspectivas que, realmente, se retroalimentan mutuamente, en su absoluta funcionalidad para favorecer el funcionamiento lábil, virtual y mutante, pero rabiosamente jerárquico de nuestro mercado de trabajo y de nuestra sociedad post-fordista. Una sociedad que, por otro lado, no busca en modo alguno facturar seres humanos completos ni fomentar más conocimientos ni cultura que aquellos que le sirvan probadamente para reproducirse.

            Es en este ambiente de zozobra que se publica “La A en la pizarra”. Una colección de textos clásicos del ámbito pedagógico libertario que tiene la innegable virtud de proponer una senda, no por poco explorada menos plausible, para un esfuerzo educativo generador de avances y de nuevos mundos en las aulas.

            Son textos de Eliseo Reclus, Paul Robin, Jean Marie Guyau, Jean Grave, Sebastian Faure, Francisco Ferrer Guardia, Ricardo Mella, José Sánchez Rosa y Anatol Gorelik, con un prólogo de Frank Mintz. Toda una retahíla de nombres convenientemente olvidados por la mayoría de los cenáculos académicos y gubernamentales del presente, pero que cartografían un extenso espacio de innovación e investigación educativas fechado entre el final del siglo XIX y los inicios del XX.

            En esas décadas incandescentes, al calor del avance de la gigantesca oleada de liberaciones plurales puesta en marcha por el movimiento obrero, se multiplicaron las experiencias educativas al margen y en contra del universo pedagógico del Estado burgués y de la Iglesia Católica. Las escuelas libres, racionalistas, neutras, las Universidades Populares, los Ateneos Libertarios, levantaron una y otra vez la bandera de una innovación social y en el mundo del aprendizaje, que no estaba mediada por el estamento de los “sabios” del sistema ni por la caterva de los “representantes” de Dios en la Tierra.

            Y descubrieron muchas cosas: la coeducación de sexos y de clases, la preeminencia  del estímulo intelectual y afectivo sobre el castigo físico, la función educadora del ejercicio de la responsabilidad. Que, en definitiva, el sujeto autocentrado y acostumbrado a su autonomía y a su inserción responsable en la comunidad, alcanza mayores cotas de desarrollo intelectual y humano que el temeroso receptor de todos los ultrajes provenientes del poder omnímodo de un maestro convertido en carcelero.

            Son textos que nos hablan de formación integral, cohonestando conocimientos teóricos y capacidades físicas; que nos explican en qué consiste el crecimiento y el desarrollo de una personalidad libre y en expansión; de un sujeto apto para  abrirse con solvencia a la multiplicidad y los oleajes de la vida, sin matar por ello su curiosidad innata de ser humano.

            Habrá quien piense que la letra de estas canciones es ya demasiado conocida. Independientemente de que con sólo encender la televisión un día cualquiera está meridianamente claro que eso no es así (ahí siguen los mismos de siempre, defendiendo lo mismo de siempre: que la letra con sangre entra), lo cierto es que lo más importante del libro no es tanto lo que se dice en su literalidad, como el sentido profundo de lo que se afirma. La música, si se quiere, de una actividad educativa convertida en una investigación autónoma y liberadora sobre el desarrollo de las capacidades de hombres y mujeres.

            Lejos de la repetición rutinaria, del resentimiento y del desapego, de la mala fe sartreana, del sopor de una profesión docente convertida en una forma cualquiera de ganarse la vida; la apuesta de los educadores libertarios incide sobre la pasión de enseñar y aprender, sobre la creatividad y la aventura de verse contaminado por las nuevas generaciones y compartir con ellas el camino a un universo humano que aún está por explorar.

            No adhiriéndose a la facilidad y la resignación (sólo hay que ver las biografías de los autores que acompañan a los textos), buscando el placer de aprender en común, las páginas de “La A en la pizarra” conforman una herramienta con sentido en un mundo al borde del caos y la desintegración nihilista fomentada por el neoliberalismo.

            Frente a la crisis generalizada (y, también, frente a la educativa) la búsqueda de una manera de fomentar el desarrollo integral de las capacidades, físicas, intelectuales y afectivas de todos, tiene raíces históricas que no debemos de olvidar. Los textos de este libro, publicado por la Sección de Enseñanza de Solidaridad Obrera y por la Editorial La Malatesta, son un claro ejemplo.

            Esperamos que los disfrutéis.


            José Luis Carretero Miramar.

domingo, 21 de agosto de 2011

CARTA DE LOS PROFESORES DE LA PUBLICA.


Carta de los profesores de la enseñanza pública de la comunidad de Madrid

Estimadas Familias:
Esta carta pretende informarles acerca de la situación actual de la Enseñanza Pública en la Comunidad de Madrid y con la intención de buscar su apoyo y su mayor implicación posible. Cuando menos, su apoyo moral y su comprensión hacia la cosa de la Enseñanza Pública (con mayúsculas) y hacia quienes la hacemos posible con lo mejor de nosotros.
Esto es un texto extenso. Si no tiene tiempo de leer todo, quédese al menos con el MENSAJE PRINCIPAL, que es el siguiente:
Se está recortando en la Educación de sus hijos. Los profesores nos estamos movilizando para defender nuestra dignidad como trabajadores y la calidad de la Educación que damos, y quiero pedirle que aporte su granito de arena o, cuando menos, comprenda la situación y apoye al profesorado.
No es habitual que los docentes seamos tan directos en cuestiones como éstas, pero creo que la gravedad de la situación lo merece. También quiero dejar claro que esta carta no pretende hablar de política sino de Educación pero, por desgracia, la primera influye fuertemente sobre la segunda. No obstante, trataré de limitarme a exponer datos objetivos dejando para ustedes la reflexión en los planos no puramente educativos.
¿Qué es lo que está pasando?
El 4 de julio de 2011, coincidiendo casualmente con el periodo estival y cuando los centros educativos están prácticamente vacíos y, por tanto, sin forma de contacto directa con las familias, la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha dictado unas instrucciones dirigidas a los Institutos Públicos (no concertados ni privados) de ESO, Bachillerato, Formación Profesional y otros, que suponen un recorte sangrante de plantilla. Un recorte difícil de cuantificar, pero la mayoría de los equipos directivos de los centros lo han calculado en torno al 15%, unos 3.000 profesores en total. Esto significa que un instituto medio perderá 10-12 profesores de distintas materias. Es una barbaridad que ya se suma a otro recorte similar producido en el curso anterior y por el cual la plantilla general de docentes ya se redujo en más de 2.000 compañeros.
EN LA ESO Y EN EL BACHILLERATO el recorte se traducirá en:
· Eliminación de desdobles de Lengua, Matemáticas y otras materias.
· Desaparición de grupos reducidos de Inglés.
· Reducción del número y calidad de las optativas.
· Cierre de la biblioteca y de otros servicios.
· Peor funcionamiento de los medios técnicos, informática, audiovisuales…
· Reducción de las guardias de patio y de aulas. Sus hijos estarán menos vigilados (o no vigilados) en el recreo y ante la circunstancia de bajas por enfermedad, ya que dichas bajas se cubren tarde y mal.
· Reducción o eliminación de las actividades extraescolares.
· Aumento del número de alumnos por clase, superando en muchos casos los 30 alumnos por aula y en algunos niveles casi 40 alumnos por aula.
· Menor disponibilidad de los equipos de Orientación educativa/profesional.
· Reducción de la atención a alumnos con problemas de aprendizaje. Esto impacta directamente no solo sobre estos alumnos, que se quedan sin la atención más individualizada que necesitan, sino también sobre el resto, que inevitablemente verán lastrado su aprendizaje con un profesor que debe simultanear varias líneas de enseñanza: una con el grupo principal y otra por cada uno de los alumnos menos adelantados.
En la FORMACIÓN PROFESIONAL también tiene el mismo impacto, ya que esta se imparte en los mismos institutos que la ESO y el Bachillerato. En la FP se invirtieron muchos recursos para darle la dignidad que perdió y que merece. No hay que olvidar que Europa está insistiendo constantemente en la importancia de la FP. Pero estos recortes son un jarro de agua fría sobre un objetivo que poco a poco se va consiguiendo. Tienen, entre muchas otras, las siguientes implicaciones:
· Eliminación de ciclos de FP totalmente necesarios para regenerar el empleo y la tan mencionada productividad. La FP tiene que estar en los barrios y en los pueblos para llegar a todos. Se trata de una formación más local y cercana a las empresas y debe estar dispersa por el territorio.
· Masificación de alumnos en las aulas. Esto es especialmente grave en este nivel educativo en primer lugar porque el perfil del alumnado es en muchos casos uno que no ha triunfado en otros estudios más teóricos y que requiere una atención muy personalizada, y, en segundo lugar, por el carácter eminentemente práctico de la FP que requiere lo mismo.
· Dificultades para la autoformación de los profesores de FP, que son en gran medida autodidactas, al poder dedicar menos tiempo a esta tarea, mientras que en el ámbito de la FP la formación día a día es vital.
Por otro lado, también se ven afectadas las ESCUELAS OFICIALES DE IDIOMAS y las de ARTES PLÁSTICAS Y DISEÑO. Los recortes son brutales en todas las etapas educativas.
Además, en los centros de INFANTIL Y PRIMARIA ya se vienen arrastrando desde hace mucho tiempo problemas de masificación y falta de medios humanos que provocan un deterioro en la etapa Secundaria y siguientes. El deterioro es global y llega hasta el mercado laboral: si los niños no vienen con una buena base no se puede construir gran cosa sobre los conocimientos que traen.
Todas estas medidas ya están aprobadas de forma unilateral por parte de la Consejería (sin previa consulta o negociación con los centros ni con los mediadores sindicales), así que sólo cabe pedir que sean retiradas.
Esto se suma, además, a demasiados años de dejadez y abandono de los medios materiales, sistemas audiovisuales, salas de ordenadores, sistemas de calefacción, aire acondicionado (donde lo hay), internet…
¿Cuál es el motivo de los recortes?
El motivo que esgrime la Consejería es la necesidad de ahorro por la crisis. Pero:
En primer lugar, ahorro se lleva haciendo desde hace mucho tiempo por cuestiones como las enunciadas arriba. A este ahorro se suma, además, la bajada de sueldo conjunta de Gobierno Central y Autonómico.
En segundo lugar, paralelamente a estos recortes, valorados por la propia Consejera de Educación en 60 millones de euros, se están implantando ventajas fiscales para quienes estudian en centros privados que cuestan en torno a los 74 millones a la Comunidad, según datos publicados recientemente en la prensa de Madrid.
Por ello, parece que el motivo de los recortes en lo Público NO es el ahorro.
¿Y qué ocurre con las tutorías?
Otra de las instrucciones directas de la Comunidad de Madrid afecta gravemente a las tutorías. En un principio, la Consejería había decidido eliminar completamente la hora de tutoría con alumnos (no así en concertados ni privados, por supuesto). Después, ante la protesta del colectivo docente en pleno y las críticas de la opinión pública ante tamaño escándalo, dieron instrucciones de que en esas horas de tutoría los alumnos recibirían apoyo de Lengua, Matemáticas e Inglés. Han intentado enmendar esta chapuza mediante una orden que exige a los tutores realizar tutorías individualizadas con los alumnos, pero esto es algo que ya realizamos todos cuando es necesario, y de ningún modo sustituye a la tutoría grupal.
El perjuicio de cara a los alumnos es enorme. Con estas medidas, la labor tutorial queda completamente disminuida y no se podrán llevar a cabo algunas cuestiones de vital importancia en el desarrollo educativo y personal del alumno:
· Multitud de talleres que vienen realizándose todos los años sobre determinados temas transversales y educación en valores.
· Técnicas de estudio.
· Orientación académica y profesional.
· Interacción positiva de la clase y diagnóstico y solución de problemas.
· En general, la tutoría se convierte en un espacio de “ruegos y preguntas” muy necesario en los centros educativos.
Además, la supresión de la tutoría tampoco produce absolutamente ningún ahorro por lo que no somos pocos quienes pensamos que su motivación es evitar que puedan tratarse en clase temas que es necesario tratar. La tutoría lleva décadas así y funciona bien. Lo sabemos los profesores. No hay por qué cambiarla.
¿Qué son las horas de docencia directa?
La Consejería se ha dedicado a difamar datos sobre las horas de trabajo de los profesores en los que sólo habla de las horas de docencia directa, es decir, las horas que estamos físicamente delante de los alumnos. Sin embargo, hay muchas otras tareas igualmente importantes que es necesario realizar, y no solo la preparación de las clases sino muchas otras actividades complementarias que están perfectamente estipuladas por la legislación y en los horarios individuales de cada uno de nosotros.
No se dejen engañar. Esto es como si contáramos las horas que trabaja la Consejera de Educación en función del tiempo que está sentada en su escaño.
¿A quién afecta todo esto?
¿A quién afectan las medidas dictadas por la Consejería? Al menos:
· A los alumnos, que reciben una peor formación como estudiantes y como personas.
· A las familias, que verán cómo el tiempo de que disponemos los profesores para atenderles se reduce (todavía más del que ya se redujo el curso pasado).
· A los profesores que actualmente conservan su trabajo, ya que, además de soportar una reducción previa de sueldo del 7%, soportan también un aumento en la carga de trabajo de más del 10%. En estas circunstancias no es posible trabajar con calidad en un ámbito en el que cada detalle cuenta.
· A los profesores que pierden su trabajo, que son, por ahora, los interinos. En realidad, esto supone una doble amoralidad, cuando menos: haber tenido trabajando como eventuales a miles de personas de forma continuada sin un contrato fijo y despedir ahora de golpe a 3.000 personas sin convocar un ERE (una cifra que hay que unir a la de los 2.200 despedidos el año pasado).
· A la sociedad, que pagará las consecuencias de la mala formación de los futuros trabajadores que deben levantar y mantener el país. El impacto de un curso desaprovechado se arrastra durante todos los estudios, igual que cuando un chico pincha en una asignatura un año en concreto y cuesta tanto recuperar el nivel en próximos años.
¿Qué va a hacer el profesorado al respecto?
Todo esto desmotiva y mina enormemente el ánimo de los profesores, que no dejamos de ser personas, y desvía nuestra atención y nuestros esfuerzos de lo que es importante de verdad, que no es otra cosa que educar y formar a sus hijos.
Nos estamos organizando para luchar contra estos despropósitos. Dadas las fechas, es muy difícil realizar acciones concretas. Una de las opciones que se baraja con más fuerza es la de la huelga indefinida a partir del 1 de septiembre o a partir del primer día de clase. Estoy seguro de poder decir en nombre de todos que sentimos sinceramente tener que recurrir a esta situación por los perjuicios que ocasionará pero lo creemos desgraciadamente necesario en el contexto actual. Estamos mirando a medio y largo plazo y luchando por el futuro de la Educación Pública y de nuestros alumnos. Esperamos que lo entiendan.
También luchamos, lógicamente, por nuestras condiciones como trabajadores pero por suerte o por desgracia la mayoría de nosotros se mueve en gran medida por vocación. Basta observar que la respuesta ante la situación actual no tiene nada que ver con la que se produjo ante la reducción de salario de un 7% de hace unos meses.
¿Y, ahora que lo sabe, qué va a hacer usted?
En esta situación ESPERAMOS CONTAR CON SU APOYO, y este es el principal objetivo de esta carta. Está en juego la educación de sus hijos, que están siendo ninguneados por la Consejería, con el agravante de que a los alumnos de la enseñanza concertada y privada no les afectan los recortes.
Los profesores necesitamos sentirnos apoyados por los padres y alumnos, verdaderos protagonistas del sistema educativo. Ante esta petición, por favor ignoren la imagen que puedan tener de los pocos profesores y maestros no válidos que puedan haberse encontrado. Tengan por seguro que en la Educación Pública de la Comunidad de Madrid, la enorme mayoría son profesionales implicados que se dejan la piel por los alumnos. Pero, así, en estas condiciones, nos ponen en una situación insostenible.
Estamos convencidos de que si estas movilizaciones tienen el apoyo de las familias la Consejería va a tener que rectificar en muy poco tiempo y se podrán reanudar las clases pronto. Es más, estoy seguro de que, una vez resuelta la situación muchos profesores lo daremos todo para recuperar el tiempo perdido. Yo el primero.
¿De qué forma concreta puede protestar?
Les animo a realizar por su propio interés, apoyen o no nuestras movilizaciones, la mayor cantidad posible de las siguientes acciones (¡o al menos una!):
· Pidan explicaciones a la Dirección de los institutos. Algunos han protestado enérgicamente. Otros, no tanto. Infórmense de qué ha hecho su instituto al respecto y pongan una queja allí mismo si no es suficiente.
· Pidan explicaciones e interpongan una reclamación por escrito en la Inspección Educativa. Todos los días hay un inspector de guardia con el que se puede hablar sin ningún problema ni implicación posterior. Están para atender a profesores, familias, etc. Los inspectores están en las Direcciones de Área Territoriales. Hay cinco: Norte, Sur, Este, Oeste y Capital. Infórmense de cuál es la que corresponde a su centro. Podrán encontrar fácilmente las direcciones y teléfonos en Google buscando “DAT Madrid Oeste”, por ejemplo.
· Pidan explicaciones y pongan una queja por escrito en la Consejería de Educación. También deben atenderles.
· Pidan explicaciones y pongan una queja por escrito en el 012, teléfono de la Comunidad de Madrid. Si tienen tarifa plana pueden llamar gratis al 915804260 –es lo mismo–. Marquen la opción 4: Educación.
· Pongan un escrito genérico quejándose de los aspectos que más les preocupen en cualquier “oficina de registro de la Comunidad de Madrid”. Busquen ese literal en Google: en el primer resultado de la búsqueda está el buscador de oficinas. En el segundo está el listado completo.
· Coordinen sus acciones con la AMPA. La del Blas de Otero, entre muchas otras, ya se está moviendo: ampaiesblasdeotero.wordpress.com
(*) Realizar las quejas por escrito es MUY importante, ya que lo verbal no consta en ningún sitio y se toma más a la ligera. No hace falta saber redactar como Cervantes: palabras llanas y claras son perfectas para hacerse entender. Pidan explicaciones y quéjense de la situación. Tienen todo el derecho del mundo y también el deber, si me lo permiten, ya que la Educación Pública es de todos: profesores, alumnos y familias.
Insisto: necesitamos su apoyo.
No dejen de quejarse por pensar que no vale de nada. Les aseguro que su participación es importantísima. Probablemente muchos de quienes reciban esta carta se preocupen por el asunto y empaticen con el profesorado. Eso ya es mucho. Pero si un pequeño porcentaje de las familias se presenta en la Consejería de Educación a pedir explicaciones, esta carta habrá triunfado. Formen parte de ese 1%, ó 10%, o, quién sabe, de esa mayoría que al menos pide explicaciones, y siéntanse orgullosos de haber puesto su granito de arena para el futuro de sus hijos.
Siéntanse libres de reenviar o fotocopiar esta carta a todas las familias interesadas en la Pública, de la guardería a la universidad. Es más, háganlo por favor.
Para información y noticias, googleen “recortes huelga educación madrid”.
Para terminar, quiero darles las gracias por tomarse el tiempo de leer este escrito y reitero mi malestar por las molestias que las movilizaciones puedan ocasionarles. Espero que entiendan su necesidad y se unan para que las movilizaciones tengan la menor duración posible y se restablezca el necesario ambiente de aprendizaje.
Reciban un afectuoso saludo de los profesores de la enseñanza pública de la comunidad de Madrid.

sábado, 14 de mayo de 2011

UNA EDUCACION MATRISTICA

Una educación matrística


Según C. Naranjo (1932), en Cambiar la educación para cambiar el mundo (2004), la razón de todos los males que pesan sobre nuestra sociedad, que nos ha arrastrado a la actual crisis, es nuestra limitada capacidad para construir y mantener relaciones personales saludables. Naranjo afirma que aquello que se interpone entre nosotros y nuestra capacidad de establecer relaciones sanas, fundamentadas en la aceptación, es la persistencia, en nuestra sociedad, de vínculos obsoletos de autoridad y dependencia que son el abono de la dictadura de lo paterno sobre lo materno y lo filial. Según Naranjo, el mal reside en aquello que se ha dado en llamar patriarcado. La mentalidad patriarcal haría referencia a una pasión ilimitada por la autoridad, por el ego, el ego patrístico; una mezcla de violencia, voracidad, consciencia insular y egoísta, insensibilidad y pérdida de contacto con una identidad más profunda.
Para H. Maturana (1928), en Amor y juego: fundamentos olvidados de lo humano. Desde el Patriarcado a al Democracia (1993), la cultura patriarcal está constituida por una coordinación de acciones, pensamientos y emociones que transforman nuestro cotidiano en un tipo de convivencia que valora la guerra, la competencia, la lucha, las jerarquías, la autoridad, el poder, la procreación, el crecimiento, la apropiación de recursos, y la justificación racional del control y la dominación de los otros a través de la apropiación de la verdad.
Sin duda, algo pasó hace unos 6000 años, que la historia celebra como el nacimiento de la civilización, que originó las primeras desigualdades, la esclavitud y las guerras. Naranjo, en La mente patriarcal: transformar la educación para renacer de la crisis y construir una sociedad sana (2010), nos recuerda que el establecimiento de la sociedad patriarcal está íntimamente ligada al establecimiento de la institución pater familias, a la que pertenecen las mujeres y los hijos. Esta sociedad patriarcal ha perdurado gracias y a través de la hegemonía del aspecto paterno de la mente individual, con la consiguiente subordinación del aspecto amoroso materno y el aplastamiento de la espontaneidad del niño interior que es, a su vez, nuestro aspecto instintivo animal.
Desde esta perspectiva, la violencia en contra de las mujeres, en particular, y la violencia familiar, en general, serían un reflejo y una consecuencia de una sociedad patriarcal, fundada en unas relaciones de poder y autoridad histórica y culturalmente desiguales entre hombre y mujer. Haber mantenido este tipo de relaciones nos ha llevado inexorable y consecuentemente a la dominación de la mujer y a la creación de obstáculos para limitar su desarrollo.
Ahora bien, parece que esto no siempre fue así. La arqueóloga M. Gimbutas (1921 – 1994) en su libro Diosas y dioses de la Vieja Europa (1974) nos descubre que la cultura pre-indoeuropea, matrifocal, era agrícola y sedentaria, igualitaria y pacífica; y que contrasta con la proto-indoeuropea, patriarcal, estratificada, pastoral, móvil y guerrera. Cabe decir que, esta última se impuso en casi toda Europa, entre el 4500a.C. y el 2500a.C. Además, durante y después de este periodo, la Diosa Creadora de los pre-indoeuropeos, en sus diversas formas, fue remplazada por los dioses predominantemente masculinos de los indoeuropeos. Pero, ¿cuánto tiempo abarca el período pre-indoeuropeo?, y ¿cómo se vivía en estas comunidades?, y ¿qué es lo que se conservaba en las relaciones entre estos seres humanos que hizo posible que emergiera un modo de convivir tan diferente al que predomina actualmente? Gimbutas, basándose en el estudio de una gran variedad de sitios arqueológicos y en una miríada de piezas de esculturas de todo tipo y material, afirma la persistencia de la veneración a la Diosa Creadora -con los valores que lleva asociada- durante más de 20.000 años, desde el Paleolítico al Neolítico, y más allá de éste. Según Maturana, en la evolución de la especie humana durante este extensísimo período se conservó una convivencia donde las personas eran legítimas, aceptadas, diferentes y responsables; entendida la responsabilidad como el momento en el cual el individuo es consciente de las propias acciones y actúa aceptando sus consecuencias. Así pues, maternal o ámbito materno, son conceptos que emergerían de las relaciones que se establecieron entre los miembros de los primeros grupos humanos que compusieron las sociedades que se han dado en llamar matrísticas. Maturana, rememorando estos tiempos perdidos y basándose en sus estudios biológicos, nos recuerda que como seres humanos somos seres adictos al amor y dependemos, para la armonía biológica de nuestro vivir, de la cooperación y la sensualidad, no de la competencia y la lucha (véase La evolución cooperativa). Según C. Rodrigañez, en El asalto al Ades (4ª edición: 2010), el fin de lo matrístico como sociedad coincidiría con el surgimiento de la idea de dominar la tierra -opuesta al arte Neolítico- y parece que ello arrancaría en los tiempos del Génesis, al igual que el parto con dolor, la dominación del hombre sobre la mujer, y todo aquello propio de la sociedad patriarcal. A partir de este momento y en este otro espacio de la evolución de la especie humana, se conserva la competencia, el poder, la ilegitimidad y la irresponsabilidad; se empieza a vivir en la desconfianza y se buscan certidumbres en el control del mundo natural, de los otros seres humanos y de uno mismo. Al vivir en la desconfianza no se aceptan los desacuerdos como hechos legítimos, y sólo se tolera lo divergente cuando se cree que eventualmente será modificado o eliminado.
Y, todo esto, me he decidido a escribirlo al ver a mi sobrino, de 2 días de edad , y la manera en como estamos viviendo su nacimiento y las relaciones que establecemos a su alrededor. Y, por haberlo vivido, acuerdo con Maturana cuando afirma que, actualmente, sólo vivimos los valores de lo matrístico en la relación materno-infantil.
La educación en la que creo y para la que vivo acuerda con ello, con lo matrístico: valorando lo corporal y la sensualidad, las relaciones de confianza y aceptación, la horizontalidad y la escucha, las relaciones cooperativas y respetuosas, lo emocional, la presencia, la honestidad y la sinceridad, el ser uno mismo…
Ojalá sepamos conservarlo en el ámbito materno-infantil, ojalá sepamos vivir desde ahí, ojalá sepamos trasladarlo al resto de ámbitos de nuestro maltrecho mundo.
http://guillemmassot.wordpress.com/2011/05/03/una-educacion-matristica/
SOLIDARITAT OBRERA CAMP DE TARRAGONA